Progression: teoría musical 106 – Dominantes secundarias, modulación y tónicas temporales

- Posted May 12th, 2018 by

Artículo Original de Tuberz_Mcgee. Traducción al Español por Pixel_Guy

Hola, Amigos y Amigas:

Aquí Tuberz con mi sexto artículo en el campo de la teoría musical y las bases de la brujería musical (saber un montón de acordes y cosas geniales). El mes pasado cubrimos la idea de la sustitución de los acordes que se encuentran de manera natural en nuestros modos en un intento por acercar al jazz nuestras progresiones y así darles un paisaje armónico más brillante. A estas alturas puede ser un poco difícil seguir el hilo de lo que hablo en mis artículos, por lo que, si no tienes conocimiento teórico previo, te recomiendo que vayas y leas mis artículos anteriores.

Esta ocasión hablaremos del uso de las dominantes secundarias para tratar de solidificar las estructuras de los acordes, modular a otras tonalidades y campos armónicos, además de poner nuestra tónica temporalmente en un acorde diferente.

Vamos a ello.

De seguro se te deben de estar acabando las imágenes de notación para este punto. Definitivamente es algo un poco cliché.

¿Qué es una dominante secundaria?

Para entender lo que es una dominante secundaria, primero tendremos que recordar lo que es un acorde dominante. El acorde dominante es el quinto en aparecer de forma natural en cualquier escala. Por ejemplo; en la escala de fa mayor nuestros acordes ocurren de forma natural de la siguiente manera:

Fa, sol, la, si♭, do, rem, mi°, fa

El quinto acorde en esta escala es do, que tiene una fuerte tendencia a resolver a nuestro primer acorde (fa mayor), ya que es nuestro acorde de tónica. La dominante es usada para preparar la tensión en la música y así hacer un cambio hacia el acorde más estable en la escala (que es nuestro primer acorde: la tónica). El otro acorde dominante (conocido vagamente como tal en su ardua función) es nuestro acorde vii°: Mi disminuido; que también tiene la cualidad de querer resolver a fa mayor. De hecho, los acordes V y vii° comparten dos notas, en este caso do mayor tiene: do, mi, sol; y mi disminuido tiene: mi, sol si♭. Asusta, ¿cierto?

Así que, ¿a dónde vamos con esto? ¿Qué es una dominante secundaria? Es simple.

Una dominante secundaria es el acorde dominante de otro acorde con una función definida. Por ejemplo; do mayor es el dominante de fa mayor, pero sol mayor es el dominante de do mayor. Sol mayor en la escala de fa mayor sería un *II* (supertónica mayor), pero solo ocurre de forma natural un *ii* (supertónica menor) en la escala de fa. Esto quiere decir que sol mayor puede existir en nuestra escala como una dominante secundaria. Se marca como *V/V*, la dominante de la dominante. Entiendo que esto puede resultar de alguna forma confuso la primera vez. Veamos otro ejemplo.

En la escala de fa mayor podría querer tener la dominante secundaria para re menor, nuestra submediante. La dominante de re menor es la mayor, que no ocurre de forma natural en la escala de fa mayor. En su lugar tenemos a la menor, así que en lugar de escribir *III*, lo escribiremos como V/vi (dominante de la submediante). Podríamos notar; sin embargo, que estos acordes solo funcionan así si resuelven al acorde apropiado. Ahora tendremos un diccionario de acordes más grande para usar y dar función.

[Inserte comentario sarcástico sobre qué tan fáciles son los acordes y cómo deberías saberlos sin, literalmente, ningún entrenamiento musical o algo.]

Entonces, ¿qué es todo eso de la modulación?

“Modulación” es el concepto de “modular”. Tienen razón, tal vez deba explicar esto un poco más.

La modulación ocurre cuando cambias la tonalidad sobre la que escribes una pieza musical a otra nueva. El proceso consiste en cambiar a una nueva tonalidad utilizando acordes comunes y acordes pivote. La dominante secundaria es esencial para este proceso, ya que nos permite dar un fuerte soporte a un acorde en particular y enfatizar la resolución de la música hacia otro acorde en particular, sin importar si es común en la primera área tonal. Un buen lugar para buscar la modulación es yendo de la tonalidad tónica a la dominante de la misma; lo que es básico en la música clásica (como en Mozart, Haydn, Beethoven; ya saben, esos sujetos).

Por ejemplo; si queremos cambiar de fa mayor (la tonalidad tónica con un bemol) a do mayor (la tonalidad dominante sin alteraciones), dependeríamos bastante de sol mayor (dominante secundaria) para facilitar el cambio y modular. Un ejemplo de una progresión que nos lleva de fa mayor a do mayor podría ser así (estableciendo fa mayor en el primer compás):

Fa, si♭, do, fa | rem, lam, mim, sol7 | do (ahora estamos en do)

Quiero describir algunas de las decisiones que tomé aquí. Fuera del obvio sol7 a do (V yendo a I), he tomado algunas otras decisiones para poder navegar a una tierra sin sostenidos o bemoles. Rem  y lam son acordes que se presentan de forma natural, pero mi menor y sol7 no. Así que, ¿cómo migramos de mi menor a sol7 de forma suave? Bueno, verán, he hecho algunas preparaciones aquí. Decidí que la frase anterior (primer compás. Normalmente la veo como la pregunta, hablando en un formato de pregunta/respuesta) sería, sin duda, mayor. Lo que me enferma. Así que para arreglar esto elegí el hacer una frase subsiguiente (segundo compás. La respuesta a nuestra *pregunta*) mayoritariamente menor. El primer acorde, re menor, se encuentra de forma natural en fa mayor y, deberías recordar que vi (submediante), es una forma del acorde dominante. Es un acorde muy fuerte en la tonalidad. Esto le da un punto para poder “despegar” hacia la menor, la tónica de re menor. Nada grande supongo, ese movimiento pasa. Aunque; sin embargo, esto crea una tendencia a movernos hacia mi menor, que es la dominante de la menor, y que no es un acorde que se presente de forma natural en fa mayor. La tendencia a movernos a la dominante suaviza este cambio y lo hace menos estridente. Mi menor tiene las notas mi, sol, si; y no es sorpresa que sol7 tenga las notas sol, si, re, fa. Ese mi queda suspendido hacia afuera, haciendo a re y fa resolver a do mayor.

Esto puede parecer complicado, pero está fundamentado en cosas que, de hecho, ya sabes.

Por cierto, una distinción importante que debemos hacer es que, al movernos de una tonalidad a otra, estaremos quitando o poniendo al menos un accidente (sostenido o bemol). Estas notas que cambian crearán tensión, la cual podremos buscar con deseo o no buscarla en lo absoluto. Piensen con cuidado antes de modular a otra tonalidad.

¡Dios! Has sido un nerd por como por cinco minutos, ¿no podrías llamarlo simplemente “un riff asombroso” como el resto de nosotros?

Por favor, dime que eso de las Tónicas Temporales no es tan complicado como esa cosa

No es complicado, honestamente no lo es. Las tónicas temporales son como modular, pero en lugar de movernos a una nueva tonalidad solo enfatizamos cierto color de la misma por una pequeña porción de tiempo. Si modulaste por dos compases y esos dos compases se sintieron como do mayor e inmediatamente después te moviste a algún otra área, eso podría ser considerado como una tónica temporal.

Honestamente no es tan complicado.

Gracias por acompañarme en otra ronda de complicada (o no tanto, dependiendo que tantos de mis otros artículos hayas leído) jerigonza de teoría musical. Esto realmente se está comenzando a poner interesante y a producir resultados geniales, por lo que estoy buscando desarrollar este conocimiento en mis próximas entradas.

Una vez más, si tienes preguntas, recomendaciones sobre temas o solo te gustaría compartirme lo que has aprendido; puedes contactarme a través de: tuberzmcgee(arroba)gmail(punto)com. Siempre estoy feliz de escuchar/leer/ayudar. Sintonícenos el próximo mes para más sobre uno de mis temas favoritos: ritmo y signaturas de compás.

Ciao~!

Tuberz
xoxo

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